martes, 29 de diciembre de 2009

Viaje


Como me ha costado comprender que si vives del pasado, jamás disfrutarás realmente el presente, y ese pasado alguna vez fue el hoy... mi hoy el que yo anhelaba tanto, un sueño hecho realidad, emociones que no se repiten, tal vez vuelva a sentir algo bello, pero así como antes... tal vez jamás. Recordar es volver a estar en ese lugar, tan mágico a mis ojos, tan perfecto para mí, una noche estrellada, un mar el cual podía acariciar si así lo deseaba, era estar en un cuento de hadas... fuí tan feliz, pero lo demostré tan poco, y pago por eso... mi silencio otorgó demasiado... que hasta quién lo presentía no lo entendió... que difícil es aprender de eso... y seguir el camino que conduce al amor.

Y el amor para mí es... ponerse en el lugar del otro, intentar comprender sus inquietudes y miedos y con eso tratar de protegerlo y darle la seguridad que necesita. Los seres humanos no entendemos que la confianza no es un derecho, si no que se gana, se crea y se valora. La confianza es fuente de toda tranquilidad, la combinación entre la armonía y la paz. Creer a ciegas en alguien, tener los ojos vendados pero aún así ser capaz de ver más allá. La confianza es un don, quien la posee sabe quién es y quién es quien da junto a su caminar... y en este andar ninguno de los dos tropieza, porque no hay piedras que se interponen, ni obstáculos que impidan el hecho de ser real.

Y la realidad para mí es... lo que en tu mente está y en tu existencia se concreta. Lo que tocas sin necesidad de ser material, aquello que para uno es esencial, lo que no puede faltar, lo que no se ausenta y cada vez más cerca de uno está... en tu vida, en la cotidianeidad.

Y la vida para mí son... etapas, momentos que fueron, son y serán, circustancias que se presentan, un mundo el cual conoces y en el cual experimentas un sin fin de sensaciones que te llevan a sentir diveras emociones y que cada una de ellas cumplen funciones que te ayudan a evolucionar, a crecer y a madurar.

Y crecer para mí es... saber que no hay hoy sin ayer ni hoy sin mañana, los días pasan... y se van forjando estructuras compactas y otras no tanto. Yo forjo mi destino, para cruzarme con aquellos que le den a mi alma más sentido, a este universo mío interno y clandestino en el cuál decidí vivir. Desde mi mente divago lentamente, armando el rompecabezas que involucra a la gente, años y años búscandome a mí misma y hoy por fin entiendo que he cambiado mi nostalgia por alegría... que no debo sentir tristeza por quienes se fueron, porque los tengo guardados en mis pensamientos, y oro por ellos, porque me salvaron, y alivianaron mi ser.

Hoy soy quién soy por todas esas palabras que me marcaron y no fueron en vano. Por esos consejos y esa preocupación, por la honestidad y la valentía. Me regalaron más que algo que se puede comprar, fueron capaces de llegar a mi aura y poderla tocar. Ahora estoy tranquila... porque no perdí en verdad nada, por el contrario, gane muchas cosas... gane enseñanzas muy valiosas y tardes gloriosas. Besos distintos tanto como de quien pertenecía esa boca. Un abrazo franternal y su olor impregnado en mi piel por siempre quedará. Un paraíso y una bellísima naturalidad de ser conmigo simples seres humanos con una noble humildad.

Estoy contenta aunque a veces llore, aun así estoy contenta porque he conocido hermosas personas... y en este viaje no hay paradero el cual me salte, seguiré como un viajero impactandome por el nuevo mundo que se aproxima, y mirando por la ventanilla de la vida de pronto más personas se sentarán en el asiento de al lado a contarme su historia y su pasado... y seguiré escuchando, y haciendomé partícipe de esa euforia y esa pasión... porque eso es lo que soy, una voz que a veces no llega lejos, pero si un oído latente, que escucha a la gente.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Naranja


La juventud es corta, a veces es gris, a veces blanca, todo depende del lugar... Es difícil no ver el hoyo, cuando todo está oscuro, cuando crees caer en lo profundo y no poder hacer nada para evitarlo. Y el lagrimal no cumple su ideal función, más vale mojarse la cara por risas, que por una triste decepción. Pero esta etapa es corta, tan rápido como llega, es como se va, sufrida y todo es parte de crecer y evolucionar. El progreso no existe si no hay pasos que dar, de esta manera se hace camino al andar, uno es quien escoge los acompañantes de su destino, de su venir. Debo, debo seguir, debo insistir, debo luchar, cuesta tanto, se sufre y bastante, los golpes te dejan marcas y las palabras heridas, como un laberinto sin salida, en su momento me causa desesperación, quiero gritar, pero se siente la frustración, amarga sensación de no poder decir las cosas tal como son, de no sentirme comprendida de lo que he vivido como yo, tendrían que estar aquellos que son ajenos dentro de mí, y al fin entender, esta manera mía de sentir, que no es fingir, no es actuar, el papel de víctima me queda mal, es simplemente la realidad, la historia que no elegí escribir, que no pude escoger, los capítulos gastados, alguien desgarró algunas páginas y las quemó. Episodios de mi vida que he preferido borrar, como si nunca hubiesen sucedido, otros lindos recuerdos, pero que también me hacen mal, y es qué no logro entender como quien dice quererte pueden ser en algún momento tan cruel, provocar tanto dolor, luego huir sin razón y dejarte roto el corazón.


Pues reitero, que la vida es corta y más esta etapa, abreviadas palabras y entre comillas muchas otras, no quiero buscar el acertijo, prefiero meditar y mirar fijo, pensar en lo que no salió del todo bien, cuáles fueron las causas de aquellos actos fallidos y qué puedo hacer para no volver a repetirlos. .. la vida es una naranja, a veces dulce, a veces amarga.


viernes, 6 de noviembre de 2009

Númen II


Los que nos corresponde son, esas cosas que callamos, esas cosas que omitimos, esas palabras ardientes que se dilatan, que se dicen en el frío. Lo que tememos, esa cautela, ese horror de ser reconocido, lo que nos deja helados, los hay entre la brisa y el dulce recuerdo de lo vivido.


Como fluidos en la corriente, como una electrica mirada que nos hipnotiza y nos saca una sonrisa. Como estar perdido en una galaxia de superticiones y fantasías.


Como no comprender lo que no aqueja, lo que nos corrompe, lo que la humanidad esconde. Lo que avanzamos y a su vez retrocedemos, un paso en falso y eso es lo que tenemos. Nos libramos siendo esclavos de nuestro alter ego, no nos queda nada más entonces... no nos queda nada por lo que suspirar, más que un fin eterno, en un mundo utópico que no esta basado en la realidad.

Amigos de nuestros enemigos, hipócritas por nuestro bienestar, irónicos por acobardarnos y sensatos por lamentar. Donde hay luz es porque hubo oscuridad. No hay pena sin gloria, ni quién te repirma de este pensar, es una reflexión idealizada bajo prozas envuelta en párrafos, en concordancias locas, en anti-poetas de epocas pasadas, de legados sicodélicos, de orates que se han querido expresar, bajo líneas profundas en su inmensidad.


Una ecuación distinta, un resultado verbal, una música golpeante que provoca al cuerpo reaccionar. Una matemática convertida en lengua madre, una ciencia difícil de comprobar, no son más que diversas miradas, con el mismo enfoque que todos siempre le han querido dar.


Esto no es más que lo que tu mente crea, en una sociedad adversa, compleja y sufrida. Coherencias dentro de lo que parece absurdo, distinciones de anomalías, puras manías.

Lo que el sistema te ha impuesto es a ser esa voz oyente, y a su vez a ser ese oído hablador.

Nunca negándote nada, pero tampoco dándote el favor. Qué paradójico no?

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Sapac

Capas... capas de furia, dolor y llanto, de lágrimas recogídas, de besos de labios partidos y apasionados. Capas que cubren a otras capas, mientrás las descascaras comienzas poco a poco a ver la médula, el centro del todo, del poder de esta manía loca, de querer tapar el sol con un dedo. Capas de seda, capas blancas, grises, de mil colores, una capa que me tapa, una capa que se mueve con el viento, que se eleva con el aire y que baila con la noche. Capas de cicatrizes, de desiluciones. Un loco amorío siniestro que me envenenó, la sangre por mi cuello corrió, derramé en sus zapatos algunas gotas de sudor, y la capa llena de despecho y de dolor, fue la última razón para dejarlo partir y decirle adiós. Abandonaste mi mano, y mi piel rejuveneció. Un recuerdo ajeno él de mí se llevó. Nunca salvó mi vida como un superheroe, de su capa no se deprendían alas como lo creí siempre. Nunca fuí la doncella de la torre, rescatada por su príncipe azul, nunca nuestra historia fue un cuento de hadas, color rosa, todo siempre fue azul

domingo, 1 de noviembre de 2009

Vida


La vida no es más que ese suspiro inconciente de esa realidad vidente. De ese palpitar latente, de ese abrir y cerrar de ojos. Es deleitarse por los detalles, por compartir esas fragancias, únicas e intensas. La vida es el camino a lo desconcocido y lo penetrable, lo que te absorve, la distancia que hay entre dos mundos que se unen. La vida... quién tiene la respuesta ideal? no hay boca sin aliento, ni aliento que no pueda respirar, y eso es la vida... un destino, un amar. Un silencio por apreciarlo todo, por querer que te quieran y por quererse más. Aceptando que no hay vida si no hay dolor, que las tristezas son parte también de comprender la metáfora de esta lección. Que no se acaba algo porque ya no está en su completa claridad, pues lo esencial le gana a lo superficial. Es la historia de todos, es la hisotria de la humanidad. Paso a paso construyes tu andar. Y el recuerdo de lo vivido es lo que permanace de verdad. Mientrás existan esos hermosos pensamientos, nada morirá. Pues la fe y la superación es por lo que hay que luchar, comprender que no existe realmente un final. Las cosas se acaban cuando las olvidas, mientrás eso no pase, todo lo que habita en el alma permanecerá. Hay que creer que el sentido de la vida es aquello que buscamos y encontramos cuando comenzamos a valorar, lo que somos y lo que tenemos que es algo bello en su inmensidad.

jueves, 29 de octubre de 2009

Caer



Caer, es dejarse vencer, es no querer retomar el camino y retroceder, caer es el final del abismo, el comienzo de la noche triste que te abandona, caer es querer morir sin querer luchar por vivir. Reprimir el sentido de la felicidad y no avanzar nunca jamás. Caer en no encontrar la salida a tu conciencia infame que te hiptoniza de pensamientos burdos y poco coherentes. Caer es sin más ni peros, volver a llorar. Una lágrima que se marchita como una flor distante en un desierto sin ni una gota de humedad. Si vas con prisa, caes deprisa. No te asustes a aceptar la condena de la vida, que tu alma agoniza si no estás pensando con claridad. Un pozo sin fondo, un lugar que no es lugar. La imaginación lleva al hombre de pronto a no darse cuenta que a veces existe más de una oportunidad. Sé tu mismo, sin importar lo que otros dirán, embelleze esa pena carcomida, que ven los ojos de los demás. Si miras hacia el pasado, en el pasado te quedarás, pues caer es solo eso y nada más. Debes pasar con fuerza, debes cruzar el umbral.

domingo, 25 de octubre de 2009

Punto y Coma


Ahora mátame de frente para así darte el perdón, dicen que la morfina es buena para olvidar, pues tratar de olvidar a alguien, es recordarlo para siempre.

Español Antiguo


Callad hombre callad!, que no uso español antiguo solo por que así he de hablar, asi me imagino un mundo pluscuamperfecto, un mundo en tinieblas y en soledad, una dimensión paralela, donde habitamos, donde respiramos más. Las más lindas prozas poéticas que podeis vosotros cantad. Callad hombre callad!, que con tu silencio mis cuerdas gruesas vuelven a sonar. El timbre mexo que tu hiciste mudar. Hombre de pocas palabras, de caricias sanas y besos adoloridos. Hombre que vive bajo su manto, entre la oscuridad y el frío. Un párrafo anéxo que se liga a un verso que dejó de ser ya un sentimiento compartido.

Númen I

Tu la voz, yo el eco, el eco distante, que no se toca, no se palpa, un eco amorfo, un eco sin resonancia, eco que ha de callar. Tu la palabra, yo el silencio, la mirada constante, la visión entristecida. Un par de ojos llorosos, sin consuelo, sin amor. Tu encanto, yo dolor. El látigo permanente, la herida abierta, la lágrima seca, el gusto sin sabor. Tu la causa, yo la sumisa consecuencia, de un desamor maldíto, de una tarde fría, que jamás me abrigó. Yo el recuerdo del ayer, tu el olvido insensible del mañana. Derramé mi fuerza en algo que no apreció mi valor. Tu, yo... algun día fuimos dos.