Este es un momento perfecto de la vida en donde las preguntas bailan en mi mente mientras las respuestas quedan sentadas en la esquina del salón. A la espera de la pronta invitación, de esas preguntas, a unirse con esas respuestas, a aliarse y conformar una sola gran definición.
Este es el día, en que todo cambia su razón, se aproxima la conmoción, renace el encanto y desaparece el llanto, se entrelazan las miradas y un torbellino verbal conlleva al desorden a fin de encontrar en la discrepancia la perfección.
Esta es la instancia en que lo poco real se vuelve ideal, lo subjetivo se vuelve pasión, lo metafísico se hace materia y lo impreciso nos llena, me llega aún así donde nunca he creído que llega mi voz. Así es como mi frase prodiga al fin se convierte en lección. Bastante sabe mi mente como para no aceptar que estoy más que demente, más aun así disfruto de mis caídas, tanto así como de mis salidas, mis euforias y mis sonrisas.
Así es como entiendo que este es un momento perfecto de la vida, en donde disfruto al máximo de lo simple que es comer un pan con mantequilla, jugar a ratos con manzanilla, estudiar nerviosa a la espera de la libertad, sentirme plena al cerrar los ojos, mirar al cielo y respirar.
Y así puedo concluir que no importa el tiempo, ni el lugar, en realidad el momento siempre está, más aparece cuando siento que ya no hay más que esperar, sino que comienzo a vivir y así amar lo que soy, lo que doy. De pronto todo tiene sentido, lo todo existe porque así quiero sentir que es, ver que siempre es el principio del "había una vez", siempre existe una nueva oportunidad, el comienzo de una nueva era para vivirla con intensidad. Y es así que para mí este es un momento perfecto de la vida, una momento simple y bello y nada más.
domingo, 4 de diciembre de 2011
lunes, 8 de agosto de 2011
Paradise
Encontrar el vaivén de mis encantos, cubrirme con el manto de la osadía... oh qué desdichada vida mía, mía locura, mía! entenderán los doctorados de tan frágil poesía? entenderán los que narran cuentos matemáticos de esta ciencia tan poco neutra, tan sabia a su vez y tan deformada por donde la ves? El tren se aproxima, y yo espero en la estación del naufragio, haber si las alas de los peces me animan, a ver si los elefantes rosados me acarician en tan absurda espera al jardín de mis fantasías. Colores que me enciegan, que me hipnotizan, que me hablan de sonrisas y hablantes hormigas... arcoiris plateados, que terminan su curso tras un cofre de monedas de pesadillas, carcomiendo cada rincón de esta malévola sociedad que te enfría. Ahí bajo la tierra están los cuerpos amargos que no supieron encontrar su lugar. Pero este es el paraíso, aquí me quiero quedar, hablando con las flores, saboreando los pedazos de nidos, sintiendo el calor y el abrigo. Retomando la infancia que perdí, ganandomé la confianza del porvenir, y vivir, tan sólo vivir, vivir para morir, pero vivir.
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