viernes, 29 de marzo de 2013

Desnuda

Desnuda me siento más segura, que con ropajes que disfrazan mi real en irreal. Desnuda ante el mundo quiero estar, y así misma dejarme amar. Desnuda y mostrar todo lo que soy, mis defectos perfectos dejarlos escapar y así voy. Desnuda y romper el esquema protocolar, gritar mis ideas y así vivir y cantar. Desnuda, porque desnuda llegué a este mundo, pura, inocente y real...Y cómo le falta al mundo comprender que entre más ligero te encuentres más te acercas a la bondad. A la bondad de ser transparente, de no tener nada que aparentar, De no mentirte a ti mismo que es lo más espantoso con lo que carga la sociedad. De no tenerle miedo al miedo, de dejarte llevar. De ser honesto y hablar de frente a frente con la verdad. De terminar con el concepto corrupto y empezar a ser más humildes y amigos. De acabar con los infiernos de esta vida y eliminar a los enemigos. Desnuda es una palabra hermosa que la tuercen y la convierten en morbosa. Pero es lo que somos, seres sin ropa.  

Estado de Trip

Carpe Diem difiere de Carpe Notem, cuando comencé a caminar con suavidad por las calles de Almagro, me demoré infinitas estrellas en avanzar un par de cuadras, hasta que por fin me senté a la orilla de una nocturna tienda, sentía pasar el tiempo de manera muy lenta, la nariz algo dormida y de pronto de la nada vi figuras en el suelo jamás antes contempladas, animales! animales! me dije a mí misma al oír mi voz interna, carpe Notem se llamaba esta escena. Un pequeño zoológico como aquel de la bolsa de galletas. Todo retumbaba en mi ser, sentí algo de miedo más no perdí la cordura completa. Esa noche se hizo eterna, mil sensaciones, colores, olores, sabores, las pupilas más que abiertas, pasaban los minutos cual si fueran horas, en una ciudad perdida al final de mis sueños rotos, intentando recuperar lo que era antes de que la puñalada del amor fuerte me diera. Bebía alcohol y fumaba de la droga de la tierra, pero parecía que mi cuerpo ya era inmune a cualquier tipo de diversión fatal. Un hombre de cabellos dorados besó mi boca y me dejé amar. Estaba en el edén de la angustia, del deseo, de la divinidad. Con las piernas desnudas, el cabello tomado y mi piel pálida que se dejaba llevar. Mis brazos amarrados a ese extraño mundo diverso y exagerado, disfrutando de mi viaje espacial, riendo, gozando, procesando el cambio, viviendo el cambio, eufórica y excitada con la gente, con sus mentes poco elocuentes, llenas de música, de arte, de libertad! Carpe Notem se llama esta parte de mi vida, donde me entregué sin saber el final. Donde expandí mis horizontes y comprendí que vivo en un pequeño y miserable grano de arena de cual mi cabeza y cuerpo se quieren sanar y olvidar las penas y la irónica melancolía que me produce infelicidad. Esto quiero y esto soy! aquí entre esta multitud me siento yo misma como nunca antes, entre estas calles y estas tiendas, entre estas ideas y estilo existencial, estoy soy yo en realidad y lo que antes fui y mostraba ser era yo disfrazada de la culpa de proyectar mi real, era una sombra bajo el árbol de los prejuicios y la crueldad, de la conformidad y la poca lucha, de la provocación por la clara y absoluta honestidad. Si mis verdades duelen, pues entonces nací en el pueblo equivocado, pues mi corazón hasta acá ha llegado para darme la señal de que quiero y debo expandir mi mundo, porque es pobre e ignorante y peca de sabiduría y bondad, y quiero que a mí ser entre la luz, la certeza, el misterio y la aventura, el amor y la locura, porque es ahí donde me siento más segura. A este estado corporal y mental mi ser en su máxima humanidad lo ha nombrado amor a sí mismo sin importar nada más.