lunes, 22 de marzo de 2010

domingo, 21 de marzo de 2010

Destino

Suspiro... el eco de mis pensares, el aire que se escapa por mis labios cuando termina su viaje por el trayecto de la agonía. Y me pesan los parpados, pero no lloran mis ojos como antes. Y solo sé que te quiero, te quiero hablar, te quiero escuchar, te quisiera tocar y abrazarte tan fuerte como si fuese eterno. Y solo sé que llegaste, pero jamás te fuiste en realidad. En mi mente perturbando mis sueños, tu presencia algo insípida. Pude hablarte, pero no del todo, nunca te dije toda la verdad, nunca a la cara, mirando esas hojitas color otoñal. Me da miedo, angustia, pánico!... Si te amo?... no es pregunta! te necesito, necesito saber cómo estás, si te han tratado bien, si te sientes solo alguna vez. Te marchas? tan pronto?... y no pude responderte! tu preguntas me sofocan, me ahogo!!!... este mar me está matando lentamente. En serio te vas? no, porfavor... deja que te lo cuente todo, aunque me base en personajes ficticios te diré la verdad... no!... desapareciste... y nuevamente perdí mi oportunidad. Sé que encontraré la forma de acercarme a tí sin salir herida y que me entiendas, me acobijes y me creas. Este mundo no puede ser tan violento conmigo, después de todo sé que tu eres mi destino.

sábado, 20 de marzo de 2010







El eslabón perdido de Pandora

Yo también entiendo el misterio de la vida como una situación poco compacta, como una elocuencia magnética donde diversas materias se unen y se transforman haciendo perdurar la metamorfósis. Existe la constante sensación del ser perturbado en una boca de lobo, no tiene idea de cómo escapar, pero a la vez el morbo interno sigue analizando la oscuridad que produce en él la inmensa agonía de vivencia encarnizada, algo que no puede cambiar, la siquis lo lleva como un imán que atrae cosas bizarras, pensamientos absurdos, y situaciones obsesivas. Y es por eso que para todo debe haber una explicación, por muy sosa que sea... las definiciones, producto del sistema, mueven a la sociedad a nombrar, para identificart ciertos dilemas.

El hombre, animal de características raras, escrupulosas, una mente viajera sin un rumbo real, suele divagar ideas, nunca concretando nada en verdad, aunque paresca ser el rey de la manada, tras un acto errado se esconde y observa sin ladrar.

La mujer, animal de características complejas, intentando responder una interrogante que a veces suele confundirse con una falacia, otras veces simplemente se le subestima en su ser vehemente, empedernidamente apasionada, enferma de dolor existencial.

Somos seres distintos, pero iguales a la vez. No somos lo mismo, pero de cierta fuerza en común hemos sido creados. Algo metafísico, que nos impacienta pero nos hace seguir. Sin detener nuestros pasos, el andar se hace cada vez más y más pesado. Y tal vez el magnetismo de la inocencia nos hace respirar. Siempre creyendo haber perdido algo, observamos todo con cuidado, haber si en algún momento comprendemos la vida y su forma.

Los cuatro elementos, los tres estados de la materia, la rabia y el amor, los cambios de temperatura, la flora y la fauna, la bueno y lo malo. Los grupos, las multitudes, las fobia y la osadía. Los pecados capitales, el engaño y la verdad.

No hay dónde escapar, ¿buscar?...

jueves, 11 de marzo de 2010

Oscilasión & Repeluzno


Cada movimiento, como cinismo de la tierra, el vacío permanente de una soledad oscura y fría, una historia compuesta de partes compactas, de síntesis de oraciones fríbolas y maciavélicas. Un Dios, si es que existe, que poetiza con el viento, abriendo forados en el planeta, lo agita y lo agita, sin saber si se caen sus escamas... existe un miedo pero es distinto, no es invento ni juego... es el más vanal de los sentimientos, lo que reprime a la gente, lo que atemoriza al hombre es llegar a ver esa luz al final del sendero... y lo peor es que no se detiene, la tierra sigue siendo traviesa con sus placas, estás se ponen cada vez más inquietas y no encajan, buscan el ordenamiento quizás global, pero la mente humana no es tán poderosa como para poder ese temor enfrentar, ocultar las lágrimas y las pérdidas en nidos vacíos... esconder la triztesa por no mostrar su fragilidad... solo somos entes que divagan ideas, sobreviven pero nunca ganan, la naturaleza es más fuerte, siempre atrae lo que no se toca, no existe una lucha porque no hay rivales. Y Dios... si es que así ha de llamarse, no castiga al hombre con estas turbulencias, da a conocer la resistencia de lo que somos capáces de afrontar, y si el alma existe... solo comprende lo invisible, pues también está a la par.