domingo, 25 de agosto de 2013
La decisión
Y entonces una mañana helada de invierno un rayo de sol se aproximó por la pequeña ventana de mi mi pequeña habitación, claramente sólo era luz, no calor, sentí una breve fuerza entremedio de la angustia y la confusión, sin saber que decisión tomar, cómo soportar el silencio, la ausencia de mis días de euforia y aventuras... era extraño, yo ya no me sentía la misma... recordando esas noches donde reía a carcajadas y hacía bromas, no como hoy que mi personalidad sociable se ha perdido entre las decepciones y el olvido. Es curiosa la vida y así es como entonces hoy imagino y comprendo... que no es que todo pasado fue mejor, simplemente fue pasado, y somos nosotros, los humanos, una complicada especie que frecuentemente no entiende ni sus propios actos, se arriesga y se retracta, habla, grita, llora, y hay veces que le miente a su propio corazón... qué importa lo que pueda pensar el resto, qué importa si de miedo vivimos y por ende ese río nunca lo atravesamos, vivimos en la orilla de todo por temor a equivocarnos, más igual erramos porque es parte de lo que somos, qué importa si piensan diferente, si al final del día somos únicos e irrepetibles por ende cualquier acción será distinta y eso no quiere decir que sea malo, tan sólo será nueva y quizás una nueva oportunidad para cambiarlo todo y comenzar de cero.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)