domingo, 1 de noviembre de 2009

Vida


La vida no es más que ese suspiro inconciente de esa realidad vidente. De ese palpitar latente, de ese abrir y cerrar de ojos. Es deleitarse por los detalles, por compartir esas fragancias, únicas e intensas. La vida es el camino a lo desconcocido y lo penetrable, lo que te absorve, la distancia que hay entre dos mundos que se unen. La vida... quién tiene la respuesta ideal? no hay boca sin aliento, ni aliento que no pueda respirar, y eso es la vida... un destino, un amar. Un silencio por apreciarlo todo, por querer que te quieran y por quererse más. Aceptando que no hay vida si no hay dolor, que las tristezas son parte también de comprender la metáfora de esta lección. Que no se acaba algo porque ya no está en su completa claridad, pues lo esencial le gana a lo superficial. Es la historia de todos, es la hisotria de la humanidad. Paso a paso construyes tu andar. Y el recuerdo de lo vivido es lo que permanace de verdad. Mientrás existan esos hermosos pensamientos, nada morirá. Pues la fe y la superación es por lo que hay que luchar, comprender que no existe realmente un final. Las cosas se acaban cuando las olvidas, mientrás eso no pase, todo lo que habita en el alma permanecerá. Hay que creer que el sentido de la vida es aquello que buscamos y encontramos cuando comenzamos a valorar, lo que somos y lo que tenemos que es algo bello en su inmensidad.

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